Os presentamos un
cultivo para tener un condimento de cocina habitual siempre a mano: el
perejil. Es un cultivo sencillo y que además facilita el control de algunas
plagas, si lo plantamos cerca de otras plantas.
Hay dos tipos de perejil, de hoja lisa y de hoja rizada. La planta puede
alcanzar entre 15 y 20 cm. de altura.
Cómo y cuando sembrar perejil
El perejil se puede cultivar durante todo el año, evitando la
siembra en las épocas más frías, siendo la mejor época para sembrar, desde
finales de invierno a mediados de verano.
La germinación de la semilla es lenta, pueden pasar entre 25 y 40
días hasta la aparición de la planta. Se puede sembrar directamente en
la mesa de
cultivo o en maceta (una buena opción es tener una pequeña
mesa de cultivo de plantas aromáticas, un jardín vertical o macetas cerca de la
cocina).
En verano suele espigarse, por lo que es recomendable realizar nuevas
siembras entre finale sde junio y agosto. Esto nos permitirá tener perejil
durante el invierno.
Riego y cuidados
Es una planta que requiere pocos cuidados. Hay que mantener la tierra
siempre húmeda e ir desherbando y cortando las hojas según las vayamos
necesitando. Conviene ir realizando cortes de forma regular (aunque no las
vayamos a consumir), para que vayan rebrotando las hojas más tiernas.
Asociación de cultivos
Se asocia bien con berenjenas, cebollas, espárragos, pimientos, rabanitos,
tomates y zanahorias. Pero su asociación con guisantes y lechugas es
desfavorable.
Además, el perejil cultivado al lado de pimientos, tomates y
berenjenas, ayuda a controlar plagas como la mosca blanca y los pulgones.
Plagas y enfermedades
No es frecuente que el perejil tenga problemas importantes de plagas.
Cuando y cómo cosechar el perejil
Se puede empezar a recolectar perejil pasados entre 2 y 3 meses de la
siembra. Hay que cortar las hojas más desarrolladas cada vez.
Es una planta bienal, aunque es habitual cultivarla también de forma anual.







Como hemos visto el riego del huerto es una actividad importante para el desarrollo del huerto urbano y la observación es clave en esta tarea. Una buena práctica para el huerto escolar o familiar es trabajar con un "diario del huerto", donde los niños vayan anotando como evoluciona el huerto, el tiempo, las incidencias que vamos detectando y como las solucionamos.
